Los errores más frecuentes del director (con este término nos referimos indistintamente al director general, al emprendedor o al empresario) habitualmente se deben al desconocimiento o confusión acerca de los fundamentos de su tarea empresarial y directiva. Al realizar su trabajo, el director asume una serie de principios que norman su actuación, y la incidencia de éstos en el rumbo y comportamiento de la organización es mayúscula.